Toda separación con hijos menores sin que los progenitores estén casados se denomina guarda y custodia y se trata de un proceso judicial que puede ser tanto amistoso como contencioso en la que necesariamente intervendrá el Ministerio Fiscal.

El convenio regulador de medidas paternofiliales será el documento rector en el que se fijen y homologuen cada interactuación de derechos y obligaciones familiares en el proceso amistoso.

En España y casi todos los países occidentales ha bajado la natalidad, pero también las personas que deciden casarse. Es por ello que cada vez hay más separaciones con hijos en las que los padres no están casados.

Esto no supone ningún problema legalmente, ahora bien, los derechos y obligaciones respecto de los niños son los mismos que los que se derivan de una relación matrimonial con hijos.

No piense que unos abogados baratos van a ser mejores o peores que uno más caro, pues en nuestro bufete desechamos el concepto que valora al profesional por el precio de su servicio.

En toda separación familiar con hijos lo más importante es preservar las garantías necesarias como para que los hijos no sean los afectados de la ruptura.

Separación con hijos sin matrimonio

Separación con hijos sin matrimonio

En una separación con hijos en la que los progenitores no tienen matrimonio no tendrán que regular ciertas cuestiones como el régimen económico matrimonial, pero sí al tener hijo menor la patria potestad, custodia, visitas y pensión de alimentos así como la atribución del derecho de uso de la vivienda familiar.

Al no tener que centrarse en cuestiones matrimoniales, habida cuenta la inexistencia de vínculo matrimonial, todo orbitará en torno a la responsabilidad parental.

No hay que enfocar una ruptura con hijos como un proceso en el que uno de los progenitores ganará más o menos que el otro. Pues lejos de ello, se debe de analizar la situación familiar y ponderar cada cuestión para ofrecer la solución legal que mejor se adapta a las necesidades de los niños.

En un convenio regulador con hijos sin estar casados estarán las medidas a regular se centrarán en los hijos y el punto de partida es fijar la patria potestad y guarda y custodia.

La patria potestad suele se compartida en la mayoría de los casos pues supondrá que ambos padres tomen las decisiones más importantes de la vida de los niños.

La guarda y custodia puede ser materna, paterna o compartida y supondrá el punto de inicio del que gravitará en la práctica las demás medidas: Atribución del uso del domicilio, pensión de alimentos y visitas y comunicaciones paternofiliales.